Problemas de pareja<< volver

Podemos hablar de 3 principios fundamentales básicos para el desarrollo exitoso de una relación de pareja.
  1. El principio de deslinde
  2. El principio de comportamiento regresivo-infantil y progresivo-adulto
  3. El equilibrio de igualdad de valor.

El principio de deslinde.
Aquí nos referimos a los límites que tienen que ver con el interior de la pareja, podríamos decir, la distancia y permeabilidad entre los cónyuges; y los límites respecto al exterior, es decir la relación de la pareja con el mundo externo.

La pareja debería tener unos límites claros respecto a los demás, y también claros y flexibles respecto a ellos mismos. Una de las mayores dificultades en las parejas es aceptar el propio proceso de separación-individuación, aceptar al otro en su diferencia y no renunciar a uno mismo por él.

El principio de adoptar papeles “maduros” e “infantiles” alternativamente.
En toda relación de pareja, sana y satisfactoria, es fundamental que cada uno de sus miembros pueda adoptar alternativamente papeles “progresivos” y en otros momentos “regresivos”. Es decir, cada uno debe permitirse la posibilidad de cuidar del otro y en un momento determinado también la posibilidad de ser cuidado.

Cuando hay situaciones donde los miembros de la pareja adoptan papeles rígidos no flexibles, donde siempre uno desempeña el papel de “fuerte”, que tiene que tirar constantemente del otro, esto produce una enorme insatisfacción en ambos miembros de la pareja.

Todos necesitamos alguna vez poder confiar lo suficiente en el otro como para mostrar nuestras “debilidades”, y a la vez todos necesitamos poder tener la satisfacción de poder desempeñar un papel de fuerte, de ayudador, de cuidador, todos necesitamos tener la sensación de que el otro confía en nosotros.

Cuando esta situación se produce, la pareja tiene un importante nivel de intimidad y comunicación basado en una confianza básica mutua. Esta capacidad para poder adoptar un papel “regresivo” es una manifestación clara de madurez.

El principio de igualdad de valor.
Es un requisito fundamental para una relación de pareja sana, que los cónyuges tengan la sensación de igualdad en la auto-estima. Ya en la elección de pareja se pone de manifiesto esta igualdad de valor. Ya en las primeras conversaciones los futuros cónyuges hacen una valoración mutua.

En general el sentimiento de igual valoración descansa sobre la semejanza de cualidades sociales y personales.

Vemos algunas parejas conflictivas donde rápidamente se rompe este equilibrio de igualdad de valor, e intentan mostrarse superiores al otro, o mostrar las deficiencias del otro, rompiendo así este equilibrio.

Es fundamental para que una pareja funcione adecuadamente, la satisfacción de ciertas necesidades emocionales:

  1. Necesitamos recibir señales claras de reconocimiento del otro, sean positivas o negativas. La mayor agresividad es la indiferencia, tanto para el individuo como para la pareja
  2. Otro componente fundamental es aceptar la ambivalencia, es decir, poder aceptar al otro como diferente. Si no aceptamos esta ambivalencia en la relación, tendremos siempre una fuente constante de frustración y de desengaño.
  3. Fundamental también es el crecimiento de la intimidad. Crear un vínculo con el otro incluye arriesgarse a mostrar vulnerabilidad, o sea, romper nuestras propias defensas. Es fundamental no callar los sentimientos negativos.
  4. Es necesario ser congruente. Para lograr esa congruencia se sugieren 5 estrategias:
    1. La libertad para ver y escuchar lo que es, en vez de lo que debería ser, haber sido, o será.
    2. La libertad para decir lo que uno siente y piensa, en vez de lo que uno debería.
    3. La libertad para sentir lo que uno siente, en vez de lo que uno debería.
    4. La libertad para pedir lo que uno desea, en vez de siempre estar esperando permiso.
    5. La libertad para tomar los riesgos por uno mismo, en vez de elegir lo que “siempre es seguro”.
  5. Aspectos fundamental que deberíamos ampliar para una relación satisfactoria es la sexualidad. Es fuerza primaria que incluye tanto procesos fisiológicos como psicológicos.
  6. Otro componente crucial para una adecuada relación afectiva sexual es la negociación adecuada del poder dentro de la relación.  Es esencial que aquí haya una distribución equitativa del poder.
  7. Otro aspecto importante en la relación de la pareja satisfactoria, es un mismo nivel de compromiso, basado en la confianza en el otro, que conlleva a un proyecto común a largo plazo.
  8. Por último otro aspecto importante para un buen funcionamiento en la relación de la pareja, es que cada cónyuge debe asumir la plena responsabilidad de mejorar la relación.
Como consejos preventivos para la pareja estos son algunos:
  • Demostrar la admiración mutua
  • Ser cómplices.
  • Intentar hacer un balance positivo de la relación.
  • Ayudarse a ser independientes y responsables de sus actos.
  • Ser sinceros…pero no excesivamente. No es necesario decirlo todo.
  • Huir de la rutina.
  • Mantener las relaciones sociales.
  • Cuidar los detalles que sabemos que le agradan al otro.
  • Facilitar situaciones para reír juntos.
  • Mantener el sentido del humor para afrontar muchas situaciones difíciles.
  • Pedir positivamente demostraciones de afecto. No exigir.
  • Decir “te quiero” además de demostrarlo a través de actos, etc.
  • Manifestar constructivamente los desacuerdos.
  • Pedir perdón de forma sincera.
  • Mantener un espacio y un tiempo dedicado sólo para la pareja
  • Mantener estrategias para adaptarse a los cambios de la vida en el transcurso de la relación de pareja.
  • Mantener una vida sexual satisfactoria.

Gabinete Psicológico Plaza Duque de Alba, 1 - 2ºD Madrid | Teléfono: 91 364 04 46 Móvil: 609 953 524